Todo tu alrededor es una fachada, una gris y horripilante fachada. Sabes bien que tal como estás no estas bien, pero ¿y que le vas a hacer? Pues he ahí dónde yo ahora mismo me encuentro.
Me encuentro rodeada de un millón de personas, las cuales saben o por lo menos aparentan que es lo que quieren hacer con su vida. Yo aún no se nada, sólo se que no voy a estar aquí, donde y como me encuentro ahora mismo. Me da igual que tenga que dejar a gente atrás, sí, seré egoísta, llámame como tu prefieras. Pero nunca voy a avanzar si me ando preocupando por todo el mundo e intentando que estos se sientan bien consigo mismos.
Bastantes problemas tiene uno ya como para preocuparse por los demás.
Voy a dejar todo atrás, sólo voy a pensar en mí, en mis metas y en lo que tengo que hacer para conseguir eso que yo tanto anhelo. Que por qué, pues sencillo, estoy cansada de mirarme en el espejo y preguntarme en qué me he convertido, que yo nunca he querido tener esta vida, pero claro, no hago nada para cambiarla. Y ya iba siendo hora de ser feliz conmigo misma... Se cierra un ciclo de mi vida pero se abren otro. El cuál yo sé que si doy todo mi potencial va a salir genial porque en esta vida nada es imposible y quién diga lo contrario es porque se niega a salir de su zona de confort.
Comentarios
Publicar un comentario