Porque cuando me miras,
tal como dicen esas historias de amor...
Se para el tiempo... La vida... La respiración.
Se me olvida todo lo que tengo en mente, lo que tengo que hacer.
Y, sí, empiezo a hacer todo por disfrute, únicamente por disfrute.
No te puedo decir si te quiero,
porque no lo sé.
Tampoco puedo decirte que siempre será así,
porque sinceramente no sé nada,
ni siquiera lo que haré mañana.
Pero de momento disfrutemos...
Comentarios
Publicar un comentario